Día cero. Hoy el Pueblo de San Luis ha recuperado el gobierno.
Septuagésimo tercer jueves, el último del reclamo.
Pudiera dedicar esta colaboración al mal ciudadano que anoche concluyó el encargo de Gobernador del Estado; al que redujo a cenizas nuestra vida institucional; al pillo de siete suelas que dejó las arcas públicas vacías y llenas de pagarés; al mal potosino que destruyó nuestra vida republicana; al que entregó a San Luis al crimen organizado, y propició la más negra de las épocas de terror, miseria e impunidad, al hueveado; pero eso será tema de tribunales, de juicios, de exigencia para que rinda cuentas, si es que los ciudadanos así lo demandan; lo que hoy importa es la inauguración del mandato del Gobernador Fernando Toranzo Fernández.
El inicio de un nuevo gobierno siempre ha sido un tanto traumático en nuestro país, y en San Luis Potosí no estamos a partir un piñón; somos difíciles, políticamente harto complicados.
El gobierno del doctor Toranzo inicia no sólo con una enorme carga financiera y en medio de una crisis económica mundial sin precedentes, lo que de suyo entraña la urgencia de una enorme creatividad para hacer mucho con poco; ello deviene en la necesidad de un requisito sin el cual este gobierno sólo transitará: honradez.
El gobierno del doctor Toranzo debe ser honrado de tal manera que resulte un paradigma; los ciudadanos debemos notarlo de inmediato.
El gobierno que hoy inicia también debe tener una opción claramente definida a favor de los pobres, de los que han sufrido durante todos estos años la soberbia del poder y han sido despojados hasta de la esperanza; los recursos, esfuerzos y sacrificios de este nuevo gobierno deben ir sin mayor dilación a asistir a los miles y miles de ciudadanos que están sin empleo, sin oportunidades y sin el más mínimo motivo para la alegría.
Toranzo tiene frente a sí la gigantesca labor de reincorporar al desarrollo a los campesinos, obreros, pueblos indígenas, estudiantes y amas de casa que han sido marginados y discriminados en estos años, los años de la derecha descarnada.
No hay tiempo, hay que actuar desde las primeras horas, porque San Luis vive una emergencia social de la que pocos tienen una idea completa.
También este nuevo gobierno debe responder cabalmente a los electores en una de las exigencias más rabiosamente pedidas: la honrada medianía de los servidores públicos.
Don Fernando Toranzo ha de reducir el gasto en la alta burocracia a niveles decorosos, acordes con un Estado pobre; sueldos y prestaciones acordes con una entidad necesitada hasta del último peso; es correcto desaparecer dependencias, o incorporar algunas a otras, pero también es ingente ir logrando acuerdos con los sindicatos de trabajadores del gobierno para reducir la plantilla laboral, haciendo eficientes y dedicados a los trabajadores que se queden; en suma, el gobierno debe costar mucho menos de lo que cuesta actualmente y debe hacer muchísimo más de lo que hasta ahora está haciendo.
Actualmente el gobierno tiene a sus funcionarios y empleados en la irrealidad, tanto que es una competencia desleal con la empresa privada en materia de salarios a secretarias, administrativos y demás empleados de oficina, pues nunca una empresa puede pagar esos sueldos y prestaciones, muchos menos sostener esos horarios y esa ineficacia.
La siguiente gran exigencia del Pueblo Potosino expresada en las urnas es la de contar con seguridad pública y acceso real a la Justicia.
Combatir la corrupción en las oficinas del Ministerio Público, en los cuarteles policiacos, en las cárceles y en los despachos de los funcionarios encargados de ello, es una tarea impostergable. La procuraduría debe convertirse en una fiscalía genuina, y muy pronto debemos elegir democráticamente al Fiscal.
El Estado Fallido que parece ser San Luis Potosí pasa por el hecho de una Justicia de mentiritas, por una persecución del delito de papel, cientos de hojas de papel para concluir nada; policías y funcionarios a los que les parece mucho más rentable pasarse del lado de los malos que servir a la sociedad.
No es cosa de sueldos, no es cosa de instalaciones lujosas, no es cosa de armamentos, es cosa de ética, de entrega patriótica y de dignidad profesional.
La inmediata reforma al Poder Judicial la exigen hasta los propios integrantes y empleados de ese Poder del Estado; y si bien no es fácil transformar un paquidermo en una gacela, la población no puede esperar más tiempo a que haya condiciones para que se haga Justicia; la necesidad de funcionarios judiciales decentes, capaces y trabajadores es tan urgente como la lluvia en la sequía.
En materia de ingresos tributarios está la clave para muchas de las grandes tareas que el doctor Toranzo debe acometer desde las primeras horas de este día; nuestras finanzas dependen de los ingresos por participaciones federales y el Gobierno Federal no parece dar pie con bola en ese tema; el doctor deberá aplicar tratamientos muy dolorosos en materia fiscal para contar con recursos que permitan que San Luis Potosí se levante de la postración e inicie el desarrollo humano que necesitamos.
Contar con el apoyo popular es crucial; con una eficaz interlocución con todos los grupos sociales, políticos y económicos, pero desde el poder, con la certeza de que el que manda es el poder electo democráticamente, y que los grupos sociales opinan y se les toma en cuenta, pero no deben soñar con presionar al margen del orden constitucional.
No debemos descartar que el Gobernador Toranzo inicie una agresiva política fiscal, quizás un IVA estatal, quizás un moderado aumento de las tasas de gravamen, y desde luego una ampliación sin precedente de la base contribuyente.
Los empresarios exigen que se cancele el Impuesto a la Nómina, los poseedores de vehículos que no haya tenencia, otros que baje el predial; esos impuestos lamentablemente deben seguir, la tregua debería ser momentánea.
Es tanto lo que hay que hacer, que una cosa es indispensable: la participación de la mayor cantidad de ciudadanos, tirando, caminando, en la misma dirección; imagino que San Luis acaba de librar una guerra devastadora, y que inicia la reconstrucción, creo que esa debe ser la filosofía de trabajo a partir de hoy.
Ingenuidades
Cuando han sido escritas esas líneas no sabía de la integración del gabinete que acompañará al doctor Toranzo en el inicio de su gobierno; pero estoy cierto que hará lo mejor que pueda para que sea funcional, honrado, patriótico, humano y desprendido. Cuentan todos en el gobierno con el bono democrático, con el voto de confianza ciudadano; Todos confiamos en que en este gobierno no se traicionará a la ciudadanía. ¡Que Dios les bendiga!

